Leishmania Canina

¿Qué es la leishmania?

La leishmania canina es una enfermedad de alta gravedad en los perros, sistémica o visceral, esto significa que puede afectar a numerosos sistemas u órganos. Un alto porcentaje de individuos que lo sufren terminan muriendo si no reciben el tratamiento veterinario adecuado a tiempo. 

Es provocada por un parásito unicelular del genero Leishmania. La enfermedad se divide en dos variantes, cutánea y visceral, según la respuesta de cada organismo. 

 

¿Cómo se transmite?

La transmisión se realiza mediante las picaduras del mosquito flebótomo (Phlebotomus), en la mayor parte de los casos y en zonas endémicas.  

Las hembras de este mosquito succionan la sangre de un perro ya infectado por leishmania con el fin de utilizarla para ayudar a madurar sus huevos. El parasito sufre una serie de transformaciones en el estómago del insecto y permanece a la espera de que éste pique a otro perro para volver a transmitirse. Una vez en el flujo sanguíneo del nuevo individuo se multiplica dañando el sistema inmune dejando sin defensa al organismo hacia agentes infecciosos, dejándolo desprotegido.

Multitud de estudios han demostrado desde los años 90 que la leishmania canina no sólo se transmite a través del flebótomo (mosquito), algo alarmantemente desconocido entre propietarios.

Es importante tener presente que esta enfermedad se puede trasmitir también por las siguientes vías (al final de este artículo se listan las referencias):

  • Por coito.
  • De madres a hijos a través de la placenta.
  • Por transfusiones de sangre.
  • Por lamer heridas a perros infectados o mordeduras.

Es importante saber que un perro puede estar infectado y transmitirlo aunque él no haya desarrollado la enfermedad. Igualmente los perros enfermos aún en tratamiento también son fuente de contagio.

 

¿Cómo se presenta?

En la leishmaniosis cutánea aparecen zonas sin pelo, especialmente alrededor de los ojos, nariz y orejas, ulceras, crecimiento exagerado de uñas, formación de nódulos y el pelo pierde calidad.

En la leishmaniosis visceral, se puede observar pérdida importante de peso, abdomen hinchado por el aumento de tamaño del hígado, o alteraciones del riñón, y también alteraciones del comportamiento, volviéndose más apáticos. En algunos casos también pueden aparecer conjuntivitis, neumonía, hemorragias o diarreas. 

Si se detecta a tiempo y no se han producido daños en órganos importantes, un animal con leishamaniosis y con la medicación adecuada puede llevar una buena calidad de vida. Existen tratamientos bastante efectivos, que permitirán alargar la vida y reducir los síntomas de una manera importante, eso sí deberá seguir medicándose de por vida y siempre con el riesgo de sufrir recaídas. En caso de haber alcanzado una afectación visceral importante, es muy probable que desemboque en el fallecimiento del animal. 

El estrés acusado y/o continuado provoca bajada de defensas en los individuos por lo que un perro con leishmania es fácil que recaiga o empeoren sus síntomas aunque esté en tratamiento.

 

¿Cómo prevenir?

La prevención contra el mosquito se puede realizar por varias vías. Se pueden utilizar collares, sprays y/o pipetas con el fin de mantenerlos alejados y evitar la picadura. Además, actualmente se ha desarrollado una vacuna que se suministra en los veterinarios que prepara al cuerpo para combatir al parásito en caso de haber sido infectado. Todos estos pueden ser utilizados por separado o combinándolos. Pero no existe ninguno que asegure 100% al animal. También se puede evitar zonas peligrosas en periodos de máxima actividad del flebótomo o en caso de vivir en una zona de alto peligro no dejar al perro que duerma fuera de la casa. 

Para prevenir los otros medios de contagio: no criar con perros enfermos de leishmania aunque estén en tratamiento o que se conozca que están infectados aunque no hayan enfermado. Las transfusiones de sangre, lamer heridas de otros perros y mordeduras no suelen ser comunes pero es necesario tenerlos presentes, eso ayudará dado el caso a evitarlo si es necesario o realizar el análisis para su detección en caso de no haberlo podido evitar.

 

¿Cómo detectarla?

Los laboratorios especializados disponen de un análisis mediante una muestra de sangre (tubo EDTA). Es un método sin riesgo para el ejemplar, rápido, sencillo y económico, que permite diagnosticar si un perro ha sido infectado de Leishmania.

Los veterinarios aconsejan la detección precoz debido a la gravedad de la enfermedad, por lo que recomiendan realizar anualmente esta prueba aproximadamente en Febrero o Marzo de cada año.

No obstante el CCAPLC aconseja acudir al veterinario al menor síntoma detectado que pudiera ser provocado por leishmania, tanto por la gravedad de la enfermedad como por sus diversas formas de contagio, así como por conocer varios casos en la raza enfermos o fallecidos.

 

Referencias sobre las distintas vías de transmisión:

  • “Several studies and case reports have clearly demonstrated that canine VL (Visceral Leishmaniasis) can be sexually and vertically transmitted. The high prevalence of VL among the Foxhound population in the United States brings attention to the potential impact of nontraditional transmission routes, particularly sexual and vertical transmission, which may play a role in the dissemination and maintenance of VL, especially in the absence of the vector sand fly.”

2013. Review article: Sexual and vertical transmission of visceral leishmaniasis

  • “Aunque los flebotomos son los únicos vectores adaptados a la transmisión de Leishmania, se han descrito otras vías como la transplacentaria (vertical), venérea o por transfusiones de sangre. Otro modo de transmisión no demostrado sería directamente de perro a perro por mordeduras y heridas.”

http://www.esteve.es/EsteveFront/CargarPagina.do?pagina=vet_leispro_edt.jsp&div=vet

  • “La principal vía de transmisión de la Leishmania infantum canina es, sin lugar a duda, la picadura a través del insecto vector flebótomo. Sin embargo, existen otras vías que, aunque poco habituales, pueden transmitir esta grave patología:

- Transmisión venérea: es decir, durante la monta.

- Transmisión vertical: es la transmisión desde la madre a sus fetos (uno o varios) durante la etapa de gestación.”

http://cvlasplaterias.blogspot.com.es/2012/04/transmision-de-la-leishmaniosis-canina.html

  • “Estos parásitos también han sido transmitidos por transfusiones de sangre en personas y perros, y por transmisión transplacentaria en perros, ratones y humanos. En la leishmaniasis canina, producida por L. infantum, los parásitos pueden encontrarse en la saliva, orina, semen, secreciones conjuntivales y también en la sangre. Se ha probado que la transmisión venérea se produce en perros, y también es posible que existan otras vías de propagación. Se han informado casos inusuales de transmisión horizontal entre perros que habitan en un mismo hogar o canil.”

http://www.cfsph.iastate.edu/Factsheets/es/leishmaniasis.pdf

  • Libro - Inmunología y enfermedades infecciosas del perro y el gato. Editorial Servet.

  • Libro - Leishmaniosis. Una revisión actualizada. Editorial Servet.

Sirvan como referencia los siguientes estudios sobre la transmisión vertical y horizontal de la Leishmania canina:

  • 2016. Boechat VC, Mendes Junior AA, Madeira MF, Ferreira LC, Figueiredo FB, Rodrigues FD, Oliveira VD, de Oliveira RV, Menezes RC. Occurrence of Leishmania infantum and associated histological alterations in the genital tract and mammary glands of naturally infected dogs. Parasitol Res. 2016 Mar 16.

http://argos.portalveterinaria.com/noticia/12409/actualidad/es-posible-la-transmision-de-leishmania-infantum-por-la-leche-o-por-via-venerea-en-perros.html

  • 2014. Leishmania (infantum) chagasi in canine urinary sediment. 2014.

http://www.scielo.br/pdf/rbpv/v24n1/1984-2961-rbpv-24-1-92.pdf

  • 2013. Sexual and vertical transmission of visceral leishmaniasis. 2013.

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24727504

  • 2012. Naucke TJ, Lorentz S. First report of venereal and vertical transmission of canine leishmaniosis from naturally infected dogs in Germany. Parasit Vectors. 2012 Apr 1;5(1):67

    http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22463789 

  • Leishmania infantum as a Means for Continued Disease Incidence in North America. PLoS Negl Trop Dis. 2011 Apr 12;5(4):e1019.

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21532741

  • 2009. Venereal transmission of canine visceral leishmaniasis. 2009.

http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0304401708006031

  • 2009. First report of vertical transmission of Leishmania (Leishmania) infantum in a naturally infected bitch from Brazil. 2009.

http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S030440170900497X

  • 2006. Congenital Visceral Leishmaniasis 2006

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3373117/

  • 2005. Genital lesions associated with visceral leishmaniasis and shedding of Leishmania sp. in the semen of naturally infected dogs. 2005.

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16145211

  • 2001. Owens, S.D., Oakley, D.A., Marryott, K., Hatchett, W., Walton, R., Nolan, T.J. et al, Transmission of visceral leishmaniasis through blood transfusions from infected English foxhounds to anemic dogs. J Am Vet Med Assoc. 2001;219:1076–1083.

  • 1999. Meinecke C.K., Schottelius J., Oskam L. & Fleischer B. (1999). – Congenital transmission of visceral leishmaniasis (Kala Azar) from an asymptomatic mother to her child.Pediatrics, 104, 65

  • 1996. Riera C. & Valladares J.E. (1996). – Viable Leishmania infantum in urine and semen in experimentally infected dogs. Parasitol. Today, 12, 412

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15275299


El siguiente enlace recoge una recopilación de los estudios hasta la actualidad destinados a la leishmania:

http://www.travelmedicinejournal.com/article/S1477-8939%2814%2900202-6/references