Perro Lobo Checoslovaco

Como en todas las razas, existen características y predisposiciones, tanto morfológicas como comportamentales, que han sido seleccionadas y que se transmiten de generación en generación. Estas características son las que definen la propia raza. Evidentemente, hay variación entre individuos, que pueden incluso salirse de éstas, pero la inmensa mayoría de la población las mostrará. Cómo es lógico, es muy complejo y extenso de exponer, no obstante las siguientes líneas pretenden dar una visión rápida y resumida de las características generales del perro lobo checoslovaco. 

 

El Perro Lobo Checoslovaco se encuentra reconocido como raza por la FCI y regulado mediante el estándar nº 332, el cual puede consultarse aquí

Es un perro entre mediano y grande, con una apariencia lobuna, heredada del origen de la raza, en la cual se utilizaron lobos europeos y pastores alemanes de trabajo. Su estructura, pelaje, mascara, ojos, y ciertos rasgos del comportamiento recuerdan al lobo. Pese a esto, no hay que olvidar que es un perro y, se asemeja mucho más a estos que a sus primos lejanos. 

Siendo adultos deben alcanzar un mínimo de 65cm a la cruz en machos y 60cm a la cruz en hembras. En cuanto a peso, los machos parten de 26Kg y las hembras de 20Kg. 

 

Disponen de la representativa mascara de los lobos y una división entre la parte superior e inferior del cuerpo. La primera va desde un gris amarillento hasta un gris claro; la segunda es lisa de color claro o crema, siendo la nariz siempre de color negro.  Su pelaje es abundante, más que en el común de las razas, y realizan dos copiosas mudas durante el año, momento en el que se aconseja tener una buena aspiradora a mano. A cambio son muy limpios, su pelo es impermeable, y se seca con rapidez, además de producir poco olor. 

Ayuda en su parecido al lobo sus orejas erguidas y sus ojos ámbar, que puede variar entre un tono un poco más claro u oscuro, y su movimiento ligero y de trote amplio. 

Tienen facultades físicas de atleta profesional. Poseen mucha fuerza, una gran resistencia y rápida recuperación. Saltan más de dos metros con facilidad tanto machos como hembras. Son capaces de tunelizar una vías de escape o de escalar una valla como si de una escalera se tratase. Todo ello debe tenerse en cuenta para definir su ubicación. 

 

La socialización en esta raza es indispensable y crítica. Los periodos de impronta y socialización son más cortos que en otras razas. Por ello debe comenzarla el criador y continuarse por el dueño. Ha de salir, conocer lugares, situaciones, texturas, ruidos, y todo lo posible, con el objetivo de convertirse en un adulto estable y que admita nuevos entornos. Es importante positivizar el coche, ya que es común observar problemas de mareos y ansiedad. 

Esta raza fue creada con el objetivo de ser usada en labores militares y eso marca muchas características de su comportamiento. Son perros con un fuerte temperamento, algo que se puede observar desde cachorros. Es común escuchar a nuevos dueños pedir ayuda porque sus perros no se dejan manipular con facilidad o porque defienden juguetes o comida haciendo ruidos y aspavientos. Por suerte, estas cuestiones pueden evitarse y/o ser solucionadas con trabajo y dedicación obteniendo resultados positivos.

Son valientes y tienden a mostrar un buen grado de defensa del grupo familiar. En algunos casos, pueden mostrarse algo desconfiados ante situaciones o personas nuevas, pero gracias a su curiosidad y al trabajo, puede desaparecer. Tienen una actividad alta, requieren salidas y ejercicio. Es muy recomendable realizar alguna actividad deportiva con ellos. Generan una conexión muy fuerte con el dueño, motivo por el cual es necesario enseñarles a quedarse solos desde que llegan a casa, con el fin de evitar que generen ansiedad por separación. 

Su inteligencia y su interés en manipular su entorno sorprende. La práctica totalidad de perros de esta raza son capaces de abrir puertas, ventanas, palancas, pomos, e incluso girar llaves o abrir cajones para inspeccionarlos. Es imposible aburrirse con ellos. La parte negativa de esto es que el aburrimiento, si están solos, puede llevarles a buscarse entretenimientos como querer salir de casa para dar un paseo o inventarse juguetes con lo primero que encuentren, que normalmente no coincide con los juguetes que les proporcionaríamos los dueños. 

Cuando maduran, tanto  machos como hembras, se vuelven dominantes con sus semejantes del mismo sexo, aunque las hembras pueden mostrarse algo más permisivas y tranquilas. Esto se acentúa si es con perros desconocidos. 

En el adiestramiento, son perros muy versátiles. Pueden realizar una amplia gama de actividades, desde canicros, obediencia, olfativas, etc. Por sus cualidades, hay que tener en cuenta que los entrenamientos deben ser divertidos, variados y de sesiones cortas. Si se alarga o se repite mucho el mismo ejercicio tienden a aburrirse, razón por la cual los entrenamientos de obediencia no suelen ser sus favoritos. Les suelen gustar especialmente actividades en el campo al aire libre y dar rienda suelta a su inmensa capacidad olfativa y física. También hay que dejar a un lado los entrenamientos y actitudes militares, ya que no los entienden y pueden responder ante ellos. Se sienten invadidos con facilidad. Son óptimos para dueños que les guste disfrutar del camino y de los retos que propongan.

 

La familia, la confianza, la comprensión y el trabajo son los pilares básicos para el correcto desarrollo de un Perro Lobo Checoslovaco.

 
Redacción a cargo de: Ruth Nieto y Fernando Lourido